sábado, 17 de agosto de 2013

JAVIER MALOSETTI HOMENAJEA A SU PADRE

El destacado músico de jazz encabeza un ciclo de recitales dedicado a su papá Walter, recientemente fallecido. "Mi viejo era como un duendecito, lo querían todos. El era una persona muy amorosa más allá de su arte y de ser un artista puro"
Javier Malosetti encabeza un festival dedicado a su fallecido padre, Walter.
De cuna netamente jazzera, la música rigió en la vida de Javier Malosetti como legado, incluso ya desde su apellido, que cuenta una historia ligada a las primeras guitarras extraordinarias del país gracias a su padre Walter, que dejó este mundo el 29 de julio pasado y se fue a tocar por los cielos.
Crónica” se comunicó con el bajista que este sábado por la noche se presenta en el marco del ciclo de recitales de agosto Jazz & Blues, dedicado a su papá y que forma parte del programa “Entrá. La TV Pública a puertas abiertas”.
La gente de la producción me propuso que el festival lo anuncien en su homenaje, y les dije que me parecía un hermoso gesto”, cuenta emocionado. Sin embargo, Javier quiso saber quiénes lo acompañarían en el festival, para que al menos sean de un estilo relacionado, y grata fue su sorpresa ya que todos los grupos y cantantes resultaron ser conocidos y amigos de su padre: Luis Salinas,Willy Crook con Déborah Dixon y La Mississippi. Sobre ellos, comentó que “Luis Salinas no tocó nunca con mi viejo pero se querían mucho, mi viejo lo admiraba mucho y Luis también le tenía un gran cariño, al igual que la gente de la Mississippi”.
El viernes a la noche realizó su primera presentación luego del fallecimiento de su padre, en el teatro Cervantes de Quilmes, donde recibió una ovación del público con su nueva banda JM4. Con una ajetreada agenda de fechas por el interior, en Capital y gran Buenos Aires, el músico y compositor se muestra entusiasmado por salir a tocar.
El legado de un grande
Walter Malosetti fue un legendario guitarrista cordobés que desde los años 50 dedicó su vida al jazz, con grupos como The Georgians Jazz Band y Swing 39, e incluso fue un gran docente, porque deseaba pasar los conocimientos que había adquirido a través de los años a una nueva generación, en la que se encontraba su hijo. “Mi viejo era como un duendecito, lo querían todos. El era una persona muy amorosa más allá de su arte y de ser un artista puro, virgen de trabajos más sucios del músico profesional”. Y acerca de su trabajo como maestro, cuenta: “Haberse dedicado a la enseñanza, cuando todavía no existía Internet ni clínicas de video es invaluable. Nadie tenía la posibilidad de acercarse a un conocimiento mínimo del jazz y el blues, y estaba mi viejo con sus libros vanguardistas para la época”.
Muchos músicos de distintos mundos se acercaron a despedirse en el cementerio de Chacarita aquella mañana fría que se fue. Muy emotivo. Siento que ese cariño que le tienen es un amparo. No es para mí, pero yo me pongo abajo, lo garroneo un poco, me lo llevo puesto por el orgullo que siento”, cierra.


fuente: diarioshow